Invadir la URSS / To invade USSR

[English version at the end]

¡Ya a la venta Barbarroja 03:00 hrs!


EL ORÍGEN DE LA MÁS GRANDE OPERACIÓN MILITAR DE LA HISTORIA: PRELIMINARES (I)

 

Hitler liberado prisión landesberg
Adolf Hitler es liberado en diciembre de 1924 tras su condena en la prisión de Landesberg por su intento de golpe de estado de 1923. Su carrera política será frenética hasta su elección democrática como canciller en 1933.

En retrospectiva, en la historia de las guerras, que es la del ser humano mismo, nunca se había producido un acontecimiento a escala semejante en cuanto a número de tropas, bajas sufridas, intensidad y alcance de las operaciones y la ferocidad con la que se combatió. Servir en el “frente ruso”, el Ostfront, era el peor posible destino si hablamos del soldado alemán. No era sólo una guerra. Se trataba de una Cruzada ideológica no para vencer a un enemigo, sino para aniquilarlo.

Recogida en las páginas de su obra “Mein Kampf” (“Mi lucha”) escrita en sus años de joven activista político, Adolf Hitler apuntó la necesidad de ampliar el espacio vital del pueblo germano (Lebensraum), a costa de arrebatárselo a otros pueblos más al este. Su ideario político justificaba la necesidad de erradicar el Bolchevismo como una especia de “cáncer” de la humanidad, además de su animadversión hacia el judaísmo. Estos principios ideológicos convirtieron esta campaña en algo terriblemente singular.

La primera mitad del siglo XX es un período de ideologías puras y extremas. Algo totalmente alejado del pensamiento y estilo de vida común de los ciudadanos que vivimos en la actualidad. Fascismo, Nacionalsocialismo y Comunismo convivían con las viejas potencias democráticas occidentales (agotadas tras la Gran Guerra). Se trataba de un período “post-revolución industrial” que experimentó un increíble desarrollo de la tecnología en los albores del pasado siglo, acelerado en la Primera Guerra Mundial. El conflicto de 1914-1918 comenzó con millones de hombres marchando a las trincheras a pie. Pero en breve el cielo se llenó de máquinas voladoras, los suministros se hacían llegar a bordo de transportes motorizados y el carro de combate hizo su aparición. Las máquinas se apoderaron a velocidad vertiginosa del campo de batalla. Al acabar la Gran Guerra con la derrota de Alemania y tras verse obligada a firmar los estrictos términos del Tratado de Versalles, el mariscal de campo galo Ferdinand Foch dijo: “Esto no es un tratado de paz. Es un armisticio para veinte años”. No se equivocó. El terreno quedaba abonado para una guerra a escala sin precedentes con una tecnología mucho más moderna y letal.

lenin plaza roja 1919
Lenin arengando a una multitud en la paza Roja de Moscú en 1919. Tras la revolución Bolchevique, que supuso la liquidación del régimen zarista, comienza una guerra civil (1917-1923) entre el Ejército Rojo del nuevo gobierno Bolchevique y el antiguo ejército zarista y otros opositores.

¿Cómo es posible que Alemania cometiera el error de embarcarse en una campaña para conquistar la Unión Soviética? ¿Acaso no es de necios pensar que no es posible ocupar militarmente el estado más extenso del planeta? Pero la Operación Barbarroja, no era un plan de conquista. En la Directiva número 21 firmada por Adolf Hitler unos meses antes se definieron los objetivos, que no era otro que la destrucción del RKKA o Ejército Rojo en el campo de batalla. Esto debía hacerse de manera fulgurante para provocar una crisis en el aparato militar y político, que colapsara el estado bolchevique y propiciara el derrocamiento del líder del Comunismo internacional, Stalin. Barbarroja no ha sido nunca bien entendida en Occidente por el público general y por lo tanto está plagada de mitos.

La Wehrmacht, la maquinaria militar más avanzada de la época, victoriosa en todas sus campañas (excepto por el momento en la de rendir a Inglaterra por las armas en el verano de 1941), daba por sentado que tamaña empresa podía llevarse a buen término en seis semanas o quizás diez. Mucho antes de que “el general invierno”, del que habló Napoleón, se aposentara en los campos de la Madre Rusia. Esto no sucedió…

Dos años y seis meses me ha llevado concluir esta extensa cronología que he titulado BARBARROJA 03:00 HRS. Mientras más investigaba en archivos y cotejaba datos de diversas fuentes, me preguntaba cómo era posible que unos siete millones de hombres fueran capaces de disponerse a lo largo de una larguísima frontera (desde el círculo polar ártico hasta las aguas del Mar Negro) y esperar lo inevitable con los brazos cruzados ¿Acaso era posible desplegar tal maquinaria militar tan secretamente que los regimientos fronterizos de la NKVD ni siquiera se percibieran de ello? El traslado, efectivamente, de las tropas y divisiones alemanas desde los campos de la recién derrotada Francia hasta la Polonia ocupada (repartida en secreto acuerdo entre Hitler y Stalin) y por lo tanto común frontera entre ambos, fue salvaguardado por un ambicioso plan de despliegue. Pero hubo “oídos” que lo “escucharon”. Y a tales oídos no se les dio crédito. El mismo Winston Churchill avisó a Stalin de los preparativos de Hitler, pero ¿qué credibilidad podía tener el inglés, acérrimo anticomunista, ante el líder soviético?

Pacto de Acero
El Pacto de Acero, firmado en Moscú entre los ministros de asuntos exteriores Ribbentrop y Molotov el 23 de agosto de 1939 sorprende al mundo y convierte a dos ideologías antagónicas en aliadas de conveniencia. El pacto, acompañado de unos protocolos secretos (negados en ciertos círculos), supuso la repartición de Polonia entre Stalin y Hitler y un nuevo orden en el este de Europa en 1939-40.

Los dos archienemigos se regían bajo los términos del Pacto de Acero, firmado el mes anterior a la invasión de Polonia y durante años habían estado colaborando comercial y militarmente. Al igual que todos entonces aún me sorprendo de cómo era posible este estrecho entendimiento, que, entre otras cosas posibilitó la invasión de Polonia desde el oeste y desde el este y su desaparición como estado en 1939. ¿Qué lógica podría tener un acuerdo de cooperación y asistencia entre los actuales Estados Unidos de América y Al Qaeda? Con este paralelismo sólo pretendo remarcar el carácter anti-natura con la que se vio en 1939 y hoy día.

La Operación Barbarroja no fue exclusivamente una guerra del Tercer Reich contra la Unión Soviética. Debo ser preciso. Voy a permitirme el lujo, estimado lector, de establecer otro paralelismo. Al igual que en 2001 los Estados Unidos de América declararon la guerra al “terror” y animaron al mundo a acompañarle en esta tarea ingente, el Tercer Reich hizo de paladín contra el Bolchevismo (asociado al “judaísmo internacional”), acompañado por numerosos aliados. Así es. No establezco más similitudes ni de orden político, ético, moral, racial o religioso. Me atengo únicamente al hecho bélico, por el cual, como estudioso de la Historia Militar, siempre me he sentido fascinado y a la vez sobrecogido por la envergadura de un acto humano que acabó con la vida de más de veinte millones de personas (el 80% de ellos militares y civiles de la extinta Unión Soviética).

Otras naciones acompañaron al Reich en esta operación declarando la guerra al estado comunista. Rumanía, Italia, Hungría, Eslovaquia, Finlandia…lanzaron sus fuerzas a través de las fronteras de la Unión Soviética como aliados del Eje. Otros países, como España, pusieron a disposición de la Wehrmacht una división de infantería y una escuadrilla de cazas (ambas informalmente denominadas “Azul”). Otros hombres a título individual se alistaron: escandinavos, holandeses, belgas e incluso franceses y algunos británicos. Posteriormente una vez comenzada Barbarroja, se alistaron ucranianos y bálticos. También hubo rusos que se volvieron contra Stalin…

 

Preliminares (II)…

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[English version]


THE ORIGINS OF THE LARGEST MILITARY OPERATION IN HISTORY: PRELIMINARIES (I)

Mein Kampf
Adolf Hitler’s political ideary is dictated while in Landesberg prison to his aide and closest collaborator, Rudolf Hess. “Mein Kampf” (“My struggle”) has been sold to many countries and translated to at least 16 languages. During the National-Socialist period (1933-1945) a copy was gifted to just married couples and graduates. There’s still a rare Hitler book that compiles his notes already as a chancellor in the 30’s, more unbeknown to the general public.

In hindsight in the History of warfare, forcibly associated to the History of Mankind itself, was never seen an event to such a scale in regards of troops involved, casualties, intensity and scope of the operations and the ferocity of the combatants. For the common German soldier, serving in the “Russian front” (Der Ostfront) was undoubtedly the worst posting, amongst the different theatres of operations in which Germany intervened.  It wasn’t only a war. It was an ideological “crusade” aimed to not only for victory but for crushing an enemy.

Adolf Hitler remarked in his book “Mein Kampf”, written in his days of a young political activist, the need to expand the living space of the German people (Lebensraum) towards the East. His political essay justified the need to eliminate the Bolshevism as a “world plague” that in his view was clearly linked to the International Jewry. These political principles were to transform this feat of arms into something terribly unprecedented.

The first half of the 20th century were years of pure and extreme political ideologies. Something really far from the modern lifestyle and hard to comprehend by the common citizens that we live by today’s standards. Fascism, National Socialism and Communism co-existed with the old Western Democracies (worn out after the First World War). It was a “post-industrial revolution” period that experienced an outstanding technological progress at dawn the new century and that was accelerated during the Great War. The 1914-18 conflict started with millions of troops marching on foot to the trenches. But soon the sky was full of flying machines, the supplies were now being sent on board motorized vehicles and the tank was invented. The machines took over the battlefield at a rapid pace. Once the war finished with the defeat of Germany and after being forced to sign the strict terms of the Treaty of Versailles, French Field Marshall Ferdinand Foch stated: “This is not a peace treaty but an armistice for 20 years”. History proved 20 years later the exactness of his words. Circumstances then were prompted for a new war at an unimaginable scale and with more modern at lethal technology.

How is it possible that Germany, the new III Reich, decided to launch a campaign to conquest the USSR? What sense does it make to pretend to seize the vastest state of the Earth? But Operation Barbarossa wasn’t a conquest plan. In the Directive no. 21, the document that specified the intent of the campaign signed just a few months before, the real objectives were stated. These included the destruction of the RKKA, the Red Army, in the battlefield. This had to be accomplished swiftly in order to provoke a military, first, and then a political crisis that collapsed the Communist regime and the fall of the leader of the international Bolshevism, Stalin. Operation Barbarossa is not well understood in the Western world and therefore it is full of myths.

Stalin leader Communism
Once Lenin dies in 1924, a close collaborator and an “apparatchik” takes over his predeccessor’s job to consolidate the Communism with an iron fist, Josif Vissarionovich Dzhugashvili, Stalin (“the Steel man”).

The Wehrmacht, the most efficient military machine at its time and victorious in all its campaigns (except in the invasion of the Bristish isles by the summer 1941), took for granted that the project could be carried out within a period of  6 to 10 weeks. This well before “General Winter”, already feared by Napoleon, took over the steppes of Mother Russia. This never happened…

Two and a half years have been necessary to finalize my book BARBARROJA 03:00 HRS. As I went deeper into my research and translated files from different sources I wondered how was it possible that 7,000,000 men saw themselves deployed along a gigantic frontier facing each other (from the Arctic Polar circle until the shores of the Black Sea) just to await their tragic fate with arms folded. Was it possible to deploy such a vast military machinery  so secretly that the Soviet NKVD frontier regiments would not have even noticed it? The transfer of German divisions from the French landscape to the occupied Poland (secretly shared by Hitler and Stalin by virtue of a pact), and therefore a common border between both, was detailed by an ambitious deployment plan. Nevertheless there were “ears” that were listening. But to those “ears” no credit was given.

The two arch enemies, Adolf Hitler and Josef Stalin, were bound by the terms of the surprising Steel Pact, signed the previous month to the invasion of Poland and during years they had been holding military and commercial agreements. As everyone then, I am still puzzled about how this tight understanding was feasible, that amongst other matters hosted the dissappearance of Poland as a state in 1939. What sense would it make a collaboration agreement between the present United States of America and Al-Qaeda? With this parallelism I just try to remark the bizarre essence as it was perceived in 1939 and nowadays.

blue division
Under the German flag, a group a nations and volunteers joined the campaign vs the USSR with somehow different objectives. In the picture a Spanish “Blue Division” Captain in the area of Leningrad. [Courtesy todocoleccion.net]

Operation Barbarossa wasn’t only a war between the III Reich and the USSR. I must be precise. I will take the liberty, dear reader, to set another parallelism. As the United States of America declared war on “Terror” in 2001, and encouraged all the nations to follow in this gigantic struggle, the III Reich played the paladin versus the Communism (and the “international Jewry”) accompanied by numerous allies. So it was. I will not establish other links related to politics, ethics, morals, ethnics or religious. I am just describing the casus belli, a field of knowledge that always fascinated me as a scholar of Military History. At the same time the scope of a human act that only ended after the loss of more than 20,000,000 lives, startles me (80% of them military and civilian personnel of the extinct USSR).

Other nations marched along the Reich in this struggle declaring themselves war to the Communist state. Romania, Hungary, Italy, Slovakia, Finland…launched their troops across the USSR borders as Axis allies. Other countries, like Spain, handed over troops to the Wehrmacht and in this case one infantry division and one fighter squadron (both known as “Blue”) set off to the Russian steppes. Other men voluntarily enlisted: Scandinavians, Dutch, Belgians, even French and some British. Later on and once the war broke out, Ukrainians and Baltics enrolled in many different German units. There were even Russian who turned against Stalin…

 

 

 

 

 

Preliminaries (II)…

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